Somos un centro educativo de carácter confesional católico. Como centro de Iglesia, formamos una gran familia vinculada a la congregación religiosa Hijas de Cristo Rey, en la que cada uno, desde su vocación específica en la Iglesia, queremos dar respuesta a las necesidades de nuestro tiempo, haciendo vida en nosotros el lema: Cristo reina.

La titularidad de nuestro Centro pertenece a las Hijas de Cristo Rey, congregación que nació en el siglo XIX en Granada, España. Fundadas por D. José Gras y Granollers para restaurar en el mundo la Soberanía de Cristo haciéndole reinar en el corazón de todos los niños, de la familia y de la sociedad, a través de la educación.

En la actualidad las Hijas de Cristo Rey compartimos carisma y misión con los educadores, padres, catequistas y colaboradores, llevando a cabo procesos pedagógicos, pastorales e iniciativas de promoción social y con todos los miembros del Movimiento Apostólico Cristo Rey, que desde la vocación laical, viven su fe en medio de la sociedad, comprometidos en transformarla según los valores del Reino.

En entrega apasionada y sin fronteras, estamos hoy al servicio de Jesucristo Rey y de nuestros hermanos. Con fidelidad siempre creativa, estamos entregadas con entusiasmo a la misión confiada por la Iglesia: Ser ante el mundo testimonios vivos de que JESUCRISTO VIVE y REINA.

Nuestro camino como Hijas de Cristo Rey tiene su inicio en la experiencia carismática de D. José Gras y Granollers, y esta fuerza fundacional es la que envuelve y reviste todo el caminar del Instituto, dejando su impronta en la historia desde hace más de un siglo.

HIJAS DE CRISTO REY

Mujeres enraizadas en Cristo, Rey y Señor. Nuestra vida fraterna en comunidad, cuyo centro es Cristo, quiere ser una alternativa a un mundo herido de soledades, y anuncio de la nueva humanidad restaurada en Cristo.

UNA MISIÓN:

  • SER TESTIGOS: vivir gozosamente el hoy de nuestra historia, de nuestra consagración; manifestando y mostrando al mundo que se puede ser plenamente feliz cuando se acepta a Cristo como Rey y Señor de la propia vida y de la historia.
  • SER EVANGELIZADORAS: educando a los niños y jóvenes de hoy para ser felices, formando la mente en la Verdad y el corazón en el Bien.
  • SER APÓSTOLES: dando respuestas a las necesidades de los hombres de nuestro tiempo, haciendo vida en nosotras, el lema: CRISTO REINA.